La daga (¿qué daga?)
FLASHBACK
Artemius, Thartnor y Pyro; recorrian los verdes y tranquilos campos y atravesaban los frondosos y grandes bosques hacia el negro y misterioso Monasterio (2 adejtivos por cada sustantivo… todo un literato). El Paladín cabalgaba siempre unos metros adelante, reconociendo el camino y vigilando que no haya peligros en las cercanías, cuando unos ruidos resonaron detrás de unos arbustos. Un leopardo saltó por encima de las plantas y se puso en guardia delante de Artemius. Éste se quedó quieto mientras sus compañeros se acercaban. Era raro ver un leopardo por estas zonas. El leopardo parecía defender su territorio, pero se tranquilizo al oír la voz de su amo que decia “Tanquilo, Grinch”(si, el nombre es una cagada, pero bue… se lo puso el dueño).
De entre los árboles salió Maktub, un elfo lunar, que después de un largo viaje solo era la primera vez que se encontraba con otras personas. El leopardo, tras un último y rudísimo “miau” se ubico detrás del elfo y las oportunas presentaciones se produjeron. Maktub era un druida que viajaba hacia el Bosque de la Luna en donde supuestamente había una comunidad “druidriradaruidirca” (conocida como druídica por todos salvo por el druida), o por lo menos eso se decía, ya que nadie lo había comprobado.
Maktub se sentía muy angustiado por lo hechos ocurridos en su comunidad, ubicada mas al noreste de las montañas Argénteas. Sus amigos habían muerto por consecuencia de una extraña enfermedad y el bosque no estaba en mejores condiciones. Algo extraño estaba pasando y que averiguar que era. No era el único. Pyro, que hasta entonces había decidido no decir nada de su misión, comentó que venía de la Legión de Umranshalee y cuál era su objetivo (nada más y nada menos que investigar qué joraca estaba pasando…). Artemius vió que era el momento indicado para contar lo último que había vivido y reconoció en sus compañeros una voluntad y fuerza que podía servir y ayudarle en lo que a su misión respecta.
Thartnor al oír el nombre de Cyric, no dudó en prestar su fuerza divina y su hacha. Todavía recordaba la matanza que había visto en las montañas, a todos los de su raza descuartizados y mutilados por el piso, recordaba patinarse con las podridas y gomosas entrañas que inundaban su hogar; y gritaba el nombre de Clangeddin y maldecía al mismo tiempo.
Maktub tampoco dudó y puso a disposición del grupo sus conocimientos y las fuerzas de la naturaleza, que tenia el poder de controlar.
Pyro vio esto muy interesante para los asuntos de la Legión y no podía quedar afuera, sus poderes Arcanos y el fuego Mágico, lucharían contra el recientemente revivido, o por lo menos eso creían, Xorcian.
Y así fue, como el grupo bajo el nombre de …¿?..., juro lealtad hacia la causa (¿la juró?) y dieron sus palabras (¿las dieron?) que a pesar de lo que el destino les tenga preparado, ellos continuarían luchando por el bien de este mundo (o eso intentarían)
Por fin Artemius veía un poco de luz en su oscuro camino (o por lo menos ya no caminaba solo en la oscuridad), esto lo tranquilizó y le dio esperanzas (lástima por él, no sabía lo que le iba a pasar), aunque no lo demostraba. No todo estaba completamente perdido ya, ahora solamente estaba CASI perdido. La misión pendía de un fino hilo, solo un simple desvío (como puede ser enfrentarse a un Slaad de la muerte) haría fracasar sus intenciones, pero mientras sigan siendo fieles a la causa…hay esperanzas.
BASTA DE FLASHBACK. DE VUELTA AL MONASTERIO.
Después de revisar la habitación con los acertijos, pensaron que antes de continuar con la búsqueda de la última ofrenda, seria bueno descansar; y decidieron hacerlo en la habitación de los sarcófagos. Esto no parecía ser muy alentador, el frío y derruido monasterio no generaba un sentimiento de seguridad. Por eso decidieron hacer guardias, el primero fue el reciente incorporado elfo, este se ofreció valientemente ya que los de su raza necesitan menos descanso que lo normal. (Qué buena fruta narrativa…)
La noche era tranquila, entre las ruinas del templo se escuchaba algún que otro silbido del viento cuando pasaba por una ranura, pero esto no asustaba al druida. Lo que si le llamó la atención fue el sonido de unos pasos resonando en el pasillo. El elfo tomó la antorcha y se asomó al oscuro corredor, su aguda vista le permitía ver a pesar de la poca luz. La imagen de un humano en ropas viejas y rotas se presento ante sus ojos, mientras le gritaba “Hey!, por acá, vení, ayudame”. Al druida no le gusto mucho la situación, a su compañero animal tampoco. Despertó a sus amigos y les comento lo que había ocurrido. El enano, molesto porque lo despertaron del sueño, dijo que el elfo estaba alucinando, que no lo molesten mientras dormía. Los demás se preocuparon un poco más por la situación y decidieron ir a investigar. Y a la fuerza el enano tuvo que ir.
Comenzaron a transitar las rotas baldosas del templo, Artemius y Thartnor iban adelante, más atrás se quedaron el mago y el druida. Al llegar a la encrucijada, el enano no tuvo más remedio que comenzar a gritar; un terrible golpe de un enorme ogro cayó sobre él agarrándolo desprevenido. El daño recibido fue bastante importante para el enano. Pero ese ogro no era el único, había otro y mas atrás se encontraba el extraño humano.
Como de costumbre empezaron las piñas. Conjuros, espadas, hachas, ogros y leopardos estaban todos enredados en el angosto pasillo. La cosa se complico cuando el enano, que todavía estaba medio dormido o atontado por el bestial golpe recibido, dejo volar su hacha hacia atrás en un tosco movimiento que casi le parte la cabeza a Pyro, que estaba parado más atrás. Los ogros entraron en furia y el combate se hizo mas complicado. El extraño humano también tenía poderes más allá de su simple apariencia, y un poderoso cono de frió salio de su mano. Siguió el quilombo y parecía que el combate se daba vuelta. El leopardo se mandó al estilo kamikaze y comió por todos lados (por suerte no murió).
El humano termino escapando en forma de nube y los ogros cayeron desangrados tras los golpes recibidos.
Ahora si, era la hora de dormir (después de todo, la ley de los encuentros aleatorios dice que hay un solo combate sorpresa cada vez que se intenta dormir o en un viaje), volvieron al mismo lugar, pero esta vez el enano se quedo haciendo guardia (¿será porque ya no confiaba en el elfo?).
Todo transcurría tranquilo, hasta que unos pasos se escucharon dentro de la habitación (el master se había cagado en la ley de los encuentros aleatorios… quizá para enseñarnos a no especular con boludeces salidas de un comic). Thartnor preparó su hacha pero no veía nada, ¿sus sentidos le estaban engañando?, ¿todavía seguía medio atontado por el poderoso golpe? No, lo comprobó segundos más tarde cuando el druida pegó semejante grito que despertó hasta a los muertos. Un inmenso ogro de piel azulada con unos trapos colgados como túnica y un espadón apareció de golpe, clavándole la espada al elfo dormilón (usualmente a los elfos les gusta que los claven, pero se ve que el ogro le dio muy fuerte… o su “arma” era muy grande).
Todos pegaron un salto y prepararon sus armas. No fue mucho más, rodearon al ogro, le dieron masa y lo liquidaron cuando el muy boludo quiso castear un hechizo (Fiesta de ataques de oportunidad :P).
Por fin la hora de sueño tranquilo había llegado (o el master hubiese comido más golpes que el ogro). Ya recuperados continuaron la búsqueda, revisaron las habitaciones que quedaban y entre otras cosas encontraron una vela.
Ahora todo encajaba. Lo único que faltaba era realizar las ofrendas en el orden correcto en la correcta habitación, la que tenía 3 altares en diferentes lugares.
Por medio de un fino y riesgoso proceso (conocido como “prueba y error”), comenzaron la ofrenda. Por supuesto que se equivocaron, y esto trajo graves consecuencias, el leopardo murió en una nube de vaya a saber uno qué (muchos suponen que fue una trampa de pedo de ogro, aunque el mago pudo identificar el hechizo “nube aniquiladora”). Los demás tosían y se revolcaban por el piso mientras la nube los carcomía por dentro (mientras gritaban "¡Comé fruta, ogro hijo de p...!"). Se arrastraron hasta fuera del radio y esperaron a que la nube se esparciera.
El druida no estaba contento con la situación, para nada, y juró sobre el cadáver de su mascota tener más cuidado la próxima vez (o algo por el estilo). Después de eso, dejaron el cadáver tirado ahí y la solución ya estaba ante sus ojos, se habían equivocado una vez, pero dos…era imposible (aunque con este perspicaz grupo nunca se sabe). Y así fue, esta vez presentaron la ofrenda correctamente y el piso y las paredes comenzaron a temblar.
Fueron a la habitación del “buda”. La pileta de agua podrida se encontraba vacía y en el centro una escalera bajaba. Continuaron por la escalera esperando encontrar lo peor, pero en vez de eso vieron un altar con un enorme tesoro encima, las gemas y joyas parecían fluir como el agua en una catarata. No les llevó mucho tiempo darse cuenta que era una simple ilusión.
En ese momento se percataron de un gran agujero en la parte superior de la pared del fondo, y no una, tampoco dos, sino TRES cabezas se asomaron por el mismo, una de cabra, otra de león y la peor de todas, la de un terrible dragón azul; estaban en presencia de la poderosa y hambrienta Quimera. El dragón eructó (emulando a nuestro master) un terrible rayo que golpeó al elfo, que viene recibiendo de lo lindo. Por suerte el termotanque marca Thartnor pudo esquivar asombrosamente el rayo (las cosas que hace un 20 en una salvación de reflejos…).
Y comenzó el quilombo, la debacle total, una serie de hechos bochornosos en las que se encontraba a Artemius, Pyro, Mabduk, Thartnor, la Quimera, el Master y los dados… (esos hijos de puta…) A todo esto la quimera fue masacrada por el grupo. Encontraron el verdadero tesoro y la tan buscada Daga… el mago detectó magia en ella… todos se preguntaron “¿a quién le sirve una daga?”. El mago se la guardó… el master preguntó inocentemente “Che, ¿a que habían venido ustedes acá?”. Nadie recordaba con certeza… Una conversación más que interesante tuvo lugar entre los jugadores…
-“a buscar una daga…”
-“¿Daga? ¿Que Daga?”
-“AHHH!!! Esta daga!!!”
-“Buenaa!! Tenemos la daga!!!”
Patético…

12 Comments:
cabe destacar que el Druida bendijo el lugar donde se produjo el encuentro de tan valiente y comprometido grupo... venerando a su (nueva) Deidad Mielikki.
hey! ya tengo uno que va a ir aportando a los resumenes, para hacer mejores historias. Eruco-master, podes compilar todas las del año pasado (3G parte I) asi se las mando?
Lush, de que estas hablando? Ademas quien es ese que va a aporta que, como, cuando, donde y porque a MIS historias (ademas de sin mi permiso)?
Y, si va a hacer "mejores" historias eso significa que estas son malas. Si son tan malas ¿para que vienen a jugar? ¿para que las leen? y ¿para que rompen tanto las pelotas con los resumenes?
Si alguien piensa que son malas o no le gusta (al fin y al cabo el gusto es algo muy personal), tiene toda la libertad del mundo de convertirse en Master y ponerse a dirigir y hacer sus propios resumenes, algo mucho mas alla de escribir una simple historia en una hoja. Sino que es algo que implica estar presente mientras se juega, conocer a los jugadores y a los personajes, escucharlos hablar (a los jugadores y a los personajes), conocer las reglas de juego, entre otras cosas.
He dicho.
ehhh... master... recatate!!! no t chives... no creo q lo dijo en forma de ofensa, nos gustan o por lo menos a mi la historia/s
creo que anónimo se dejó llevar por la ira y se expuso...
aunque ya todos sabíamos quién era :P
Guillo, como dijo fede, no te chives. Nadie te rompe las pelotas con los resúmenes, de hecho, si no querés hacerlos, avisá y los hago yo.
bye
NO, ahora moriran todossssssss BWAHAHAHAHAHA!!!!!!!!
Han desatado la ira del Master....
Han desatado la ira del Master....
2 veces desatamos la ira del amster?!?!?!? MIERDA! jajajaj :D
que gil... dios.
que master gil...
Si, por dos fue la cosa, eso significa que dos van a morir. Uno todos saben quien es ya, el otro...veremossss.....
“Hacete amigo del master,
no le des de qué quejarse
y cuando quiera enojarse
vos te tenés que encoger,
que siempre es bueno tener
palenque ande ir a rascarse.”
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